miércoles, 11 de julio de 2012

4 Libros sin precio para ayudarnos


Esto llamado tan caóticamente “autoayuda” suele ser, como término para definir el contenido, un completo dislate. Esa es mi opinión, después de ver cómo puede ser considerado “autoayuda” desde lo más parecido a la psicología, donde entra el mismísimo Jung, o el disparate new-age más delirante, con extraterrestres místicos por medio y, eso sí, mensaje redentor. Dirán algunos: ¿a quién se “autoayuda”, a uno mismo o misma, o a las ventas del autor?; pues, oye, a veces me lo he planteado y soy de la convicción personal de que “de todo hay en botica”…, en botica de “autoayuda”, claro.

Por eso me dan un pábulo de confianza los autores que dejan sus obras volar en la red cibernética, al completo y sin condiciones, para la libre lectura gratuita y la ayuda pública de quien guste y se arriesgue a leerles.

Hoy presento, y pongo al alcance de mis amigos de estas páginas, cuatro de esos libros. Son obras que me he leído y hasta he comentado en otras ocasiones. No espero que se conviertan en vuestras lecturas favoritas (o sí), ni afirmo que sienten cátedra de nada. No son infalibles, ni panaceas milagrosas. Son solo señales que marcan caminos; caminos que quizás a alguien le puedan servir, como me sirvieron a mí, para intuir otras posibilidades, otras ideas, otra forma de enfocar esto tan difícil y tan sencillo a la vez, que llamamos vida. Si queréis probar, solo tenéis que cliquear sobre el título y tendréis el archivo a mano.

Podéis elegir entre:


Los que me conocéis un poco sabéis que este libro no podía faltar en mis recomendaciones. Previsiblemente, tenía que ser el primero que recomendase. Sí, con Tolle a cuestas, porque con él descubrí esa otra realidad de nuestro interior humano, sus luces y sus sombras, sin rigideces encorsetadas.
Con algo tan básico y real como que no podemos vivir el futuro hasta que se convierte en presente, ni retornar al pasado porque ya no existe, Tolle postula la energía vital del momento presente, el ahora, y deja al descubierto la trampa del “ego”, la mente analítica disfuncional que domina la sociedad actual, sin ser advertida.

El viejo mensaje de las filosofías orientales, “aquí y ahora”, toma sentido en sus sencillas palabras y da un giro de ciento ochenta grados a la mentalidad occidental, estresada y manipulada durante siglos.
Abaladas por eminentes científicos, médicos y especialistas en el estudio del cerebro humano, las teorías de El Poder del Ahora se reflejan reales en numerosas investigaciones y en cómo están siendo admitidas y utilizadas en diversas escuelas y terapias psicológicas, por ejemplo en la terapia llamada Mindfulness.

Pero, su principal éxito, es el impacto que ha producido ya en miles de lectores de todo el mundo, desde su primera publicación en 1997.

Sea cual sea la situación de vida que se atraviesa, este libro no pasa inadvertido a ningún lector, ni deja indiferente. Como mínimo, su enfoque deja abiertas las puertas del cuestionamiento y la propia conciencia.



En “Los cuatro acuerdos”, Miguel Ruíz  empieza presentando a los naguales, preservadores casi secretos del saber esotérico del pueblo tolteca, que enraíza con el pensamiento espiritual más puro y universal: la necesidad del ser humano de entender  a los demás y de entenderse a sí mismo, llegando a una serie de “acuerdos consigo mismo”  que le reconcilien interior y exteriormente con su realidad.

Para ello, propone incluir entre todos los “acuerdos” o creencias personales, que cada uno acepta consigo mismo, estos cuatro que pueden traerle la paz y sabiduría necesarias para enfrentar al mundo y sus múltiples maneras de pensar y sentir.

Primer acuerdo- Ser Impecable Con Las Palabras.

En un mundo donde la comunicación se vuelve a veces un marasmo de voces, gritos y confusión, se recomienda ser consecuente y prudente con las propias palabras. Que el lenguaje no sea el arma que se alza y se lanza contra los demás, juzgando y acosando. Que la palabra no sea el instrumento soez que ensucia el alma, sino que sirva para transmitir lo positivo y ayude al crecimiento espiritual y personal de quien pueda escuchar y de quien está hablando. La palabra como instrumento de creación y no de destrucción.

Segundo acuerdo- No Te Tomes Nada Personalmente.

Con una prosa maravillosa y práctica, se nos dice de nuevo lo que otras filosofías han recomendado tantas veces: la relatividad de la verdad, el error de aceptar (estar de acuerdo) que lo que vemos, oímos o creemos percibir del exterior como real es auténtico. Traspasar la superficialidad de las palabras ajenas, para ver que no somos “el ombligo del mundo” y que nada gira a nuestro alrededor, sino que somos, solo y nada menos,  una parte de ese mundo integrador que llamamos vida.

Tercer acuerdo- No Hacer Suposiciones.

Abundando en los consejos anteriores, conseguir que la palabra sirva para comunicar también las posibles dudas, malos entendidos  o interpretaciones sobre lo que los demás transmiten, antes que quedarnos (acordar con uno mismo quedarse) con una percepción propia que nos indispone con los demás o emite juicios equivocados. Apartar lo que nuestra mente dice y discute sobre lo que el otro ha querido decir y tener la valentía de preguntar, conciliar y aclarar.

Cuarto acuerdo- Haz Siempre Lo Maximo Que Puedas.

Este cuarto acuerdo permite ser fiel a los otros tres: si haces siempre lo mejor que puedes hacer, cuidarás lo que dices, lo que piensas y no te dañará lo que dicen y lo que piensan de ti. Darás lo mejor de ti, en la medida en que puedas en cada momento, sin esfuerzo ni sufrimiento, sin juzgarte ni culpabilizarte, porque estás haciendo lo que sientes que puedes hacer.


Este libro es una auténtica sorpresa, empezando por que no lo encontraréis en librería alguna, ni digital ni material. Es un obsequio del autor a todos los lectores de la página donde ofrece su otro libro, "Meditación Fluir para Serenar el Cuerpo y la Mente", los beneficios del cual, anuncia, dona íntegramente  a las ONG’s Acoes (que se dedica a la atención educacional de niños y mayores en Honduras) y Entreculturas (que facilita el acceso a la educación a personas del tercer mundo).

Pero es que, Relajación Física y Serenidad Mental, es el testimonio en primera persona de su autor, profesor del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Almería, y enfermo de depresión desde los veinte y pocos años, que narra de forma sincera y natural su odisea para librarse de la ansiedad y la depresión.  Su vida, su padecimiento interior, sus anhelos y sus torturas mentales, sonarán muy familiares a más de un lector o lectora. Y, lo más importante, desvela poco a poco los pasos que le condujeron a cambiar su vida de sufrimiento e insatisfacción por tranquilidad y alegría. Un canto a la esperanza  para muchas personas estresadas y angustiadas, sin entender porqué. Y el relato sin tapujos de un hombre valiente.




Viktor Frankl vivió durante dos años y medio en  cuatro campos de concentración y exterminio nazis. Como declara en su libro “El hombre en busca de sentido” (originariamente,  “Un psicólogo en el Campo de Concentración”), en ese tiempo su motivación para sobrevivir era reencontrarse con su esposa, con la que llevaba solo nueve meses casado, sus padres y sus hermanos; todos ellos murieron durante sus confinamientos, pero él sobrevivió por ese sentido último que dio a su vida.
Sin embargo, pese a las penurias, humillaciones o injusticias vividas y presenciadas, Frankl no perdió ocasión de observar como psicoterapeuta el comportamiento humano de prisioneros y verdugos, evaluando sus reacciones ante la adversidad y utilizándolas en ayudar a levantar la última libertad que le queda a la persona despojada de todo valor: la libertad de elegir qué actitud tomar ante ciertas terribles circunstancias.
Como Viktor Frankl descubrió y proclamó, el ser humano necesita, ante todo,  un sentido para vivir. Lo que tiene más sentido es la pasión del amor, entendido como valor; y el amor que se expresa hacia afuera, en otras personas, objetos o hechos, no es más que el amor por la propia vida. Lo que es igual: por uno mismo, no tanto como cuerpo físico, sino como entidad espiritual, íntegra y completa.


4 comentarios:

  1. Gracias por tu blog....has sido un gran aporte para la blogósfera

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  2. Gracias a tí, por tu deferencia, Claudia :)

    Espero seguir aportando algo positivo, aunque sea un poquito y para algunas personas.

    También tus blogs me parecen interesantes, amiga.

    Un beso.

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  3. Gracias, Lola. Los libros son de autoayuda y tu artículo qué es "artículo autoayuda con libros autoayuda" jajaja
    Y ahora en serio, está super bien, me ha gustado mucho la idea, ya que además de aportar información, ofreces la posibilidad con un solo clik de descargar el libro en cuestión.

    ¡Felicidades!!! gran aporte, como dice Claudia.

    Besosss

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  4. No lo había pensado,pero tienes razón: ¡eso es rizar el rizo , "tocaya", generosa que es una! ;)

    En fin, con que sirva de ayudita o le guste a alguien más, ya me vale la pena.

    Gracias por seguir ahí, Lola.

    Besosss :)

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